Hubo hace ya cierto tiempo, un taller en el que se elaboraban distintos instrumentos musicales. Un día al dar las doce, se reunieron entre ellos; para hablar de su destino. Estaban un poco cansados de los músicos, y la mayoría se sentían utilizados. “Yo (dijo el clarinete), soy el que produce la música, gracias a mis pistones. Mis llaves, mis boquillas, ¿y a quien le aplauden, quien se lleva el mérito el músico, el hombre que lo único que hace es meterme su aliento?; pues se acabo, a partir de ahora, yo propongo que rechacemos a los músicos, no los necesitamos, la música somos nosotros, compañeros. … continue reading this entry.